Esperas el Viernes de Toros con impaciencia. Es un día atípico, raro, divertido y tradicional. Para el que no lo conoce es complicado explicarle en qué consiste, por lo que terminas diciendo "Mejor vas a Soria y lo vives". Porque el Viernes de Toros hay que vivirlo. No importa en qué lugar, en las gradas de la plaza, en el callejón, en el patio, en las Balsas. La fiesta te rodea, entra poco a poco dentro de cada uno, como el vino o el aire o el chorro de agua por el cogote. Es posible que un ser mitad vaca mitad hombre te eche un litro de kalimotxo calentorro por el craneo o que haya alguien preocupado en la higiene personal de cada uno de los celebrantes y vaya obsequiando al personal con Barón Dandy en formato
Al final, todos hemos sobrevivido a otro Viernes de Toros. Todos menos los protagonistas finales, los toros, que en ocasiones se mueren de aburrimiento y terminan teniendo complejo de alfiletero. Y que se sepa, el ataque del pene gigante no ha causado estragos entre el personal, pero tal vez más de un orgasmo. Seguiremos informando.



2 comentarios:
Otra jilipollez más, como era de esperar se ve que lo único importante en tu vida son los cinco días de fiesta al año .Eres PATÉTICO muchacho, y lo peor de todo, es que quieres que los demás sean como tú
Desde el cariño, te doy un consejo, no entres en esta web, de verdad, lo digo por tu bien.
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